Por dónde se empieza
Los sellos de advertencia del frente dan una señal rápida, y para eso funcionan. La tabla del reverso responde preguntas más finas: cuánta azúcar exactamente, cuánto sodio, qué tanto de eso es añadido. Se lee en menos de un minuto si se hace en orden.
Paso 1: la porción, antes que nada
Es el error más frecuente y el más caro. Todos los números de la tabla se refieren a una porción declarada por el fabricante, no al paquete. Una bolsa de botana puede declarar tres porciones; si te la comes completa, multiplica todo por tres.
El etiquetado mexicano ayuda aquí: junto a la columna por porción suele aparecer la de 100 g o 100 ml, que es la única que permite comparar dos productos de forma honesta. Empieza por ahí y la mitad de las trampas desaparecen.
Paso 2: azúcares añadidos, no azúcares totales
La tabla distingue entre azúcares totales y azúcares añadidos. La diferencia importa: la fruta y la leche contienen azúcares propios, y no es lo mismo que el azúcar agregado en la fábrica. Cuando la etiqueta declara ambos, el número que informa sobre el procesamiento es el segundo.
Paso 3: sodio, el que casi nadie mira
El sodio se pasa por alto porque no se saborea proporcionalmente: hay productos dulces con cantidades notables. Si hay una razón para cuidarlo — presión arterial, indicación médica —, este renglón es el que hay que buscar primero, antes que las calorías.
Paso 4: la lista de ingredientes, que es la que no miente
Va en orden de mayor a menor cantidad. Si el azúcar aparece en los primeros lugares, ya sabes de qué está hecho el producto, sin necesidad de números.
Un truco útil: el azúcar puede figurar bajo muchos nombres a la vez — jarabe de maíz de alta fructosa, dextrosa, maltodextrina, concentrado de jugo. Repartido en varios ingredientes distintos, cada uno cae más abajo en la lista aunque la suma sea alta.
Lo que la tabla no te va a decir
No dice si un producto es adecuado para ti, no considera tus condiciones de salud ni tu dieta del resto del día, y no distingue calidad más allá de las cantidades declaradas. Es una herramienta de comparación, no un veredicto.
Preguntas frecuentes
¿Los sellos hacen innecesaria la tabla?
Los sellos indican que algo está en exceso, no cuánto ni por cuánto margen. Para comparar dos productos que ambos llevan sello, la tabla es la que responde.
¿Qué significa el «%VNR» o el porcentaje al final?
Es la proporción respecto a un valor de referencia diario calculado para una persona promedio. Sirve de orientación general y no corresponde a nadie en particular.
¿Cero azúcar significa cero calorías?
No. Un producto puede no tener azúcar y aportar calorías por grasa, por almidones o por otros componentes.
¿Y los productos sin etiqueta, como la fruta o el pan de la panadería?
La norma aplica a preenvasados. Los alimentos frescos y los preparados al momento no la llevan, lo que no significa nada sobre su composición.



