Herramientas

Calculadoras y cuestionarios para entender tu alimentación. Ninguno diagnostica ni sustituye un análisis: sirven para decidir qué revisar y qué preguntar en la consulta.

Para qué sirve cada una

Arma tu plato responde «¿qué trae esta comida?». Le agregas lo que comiste y te dice cuánta energía y proteína aporta, qué vitaminas y minerales trae, y qué tan equilibrado queda el plato frente a las proporciones del Plato del Bien Comer.

¿Cuánto necesitas comer? responde «¿cuánto de esto me hace falta?». Eliges un nutriente y compara los alimentos entre sí, contra la referencia diaria que te toca por sexo, edad y embarazo o lactancia.

¿Qué nutrientes podrían faltarte? responde «¿por dónde empiezo a mirar?». Son 33 preguntas sobre cómo comes y cómo vives, y de ahí sale una lista de diez nutrientes ordenada por cuáles merecen atención primero.

De dónde salen los números

La composición de los alimentos viene de USDA FoodData Central, la misma base que ves en cada ficha de alimento. Las referencias diarias son las DRI del Institute of Medicine publicadas por la Oficina de Suplementos Dietéticos de los NIH, con filas distintas por sexo, edad y estado.

Toda la aritmética está escrita en el código y es la misma para todos. Ninguna inteligencia artificial calcula nada aquí: un puntaje que inventa un modelo de lenguaje no es una medición, es una opinión.

Lo que ninguna de las tres hace

Ninguna diagnostica. Una deficiencia se confirma con estudios de laboratorio y con un profesional que sepa leerlos; lo que estas herramientas dan es una pista de qué revisar y qué preguntar en la consulta.

Ninguna recomienda dosis de suplementos, y ninguna sustituye a quien te atiende. Y nada de lo que respondas sale de tu navegador.

Estas herramientas no diagnostican ni indican tratamientos. Una deficiencia se confirma con estudios y con un profesional de la salud, no con un cuestionario.