Prebiótico no es probiótico

Un probiótico son bacterias vivas. Un prebiótico es el alimento de las que ya viven ahí: fibra fermentable que el intestino delgado no digiere y que llega entera al colon.

La inulina es el ejemplo mejor estudiado, junto con los fructooligosacáridos y el almidón resistente.

Dónde está en la comida

Achicoria, ajo, cebolla, poro, espárrago, plátano poco maduro, alcachofa. Y en México, el agave: es la fuente de la que se extrae buena parte de la inulina comercial del mundo.

Una dieta con estos alimentos aporta prebióticos sin comprar nada.

Qué se ha medido

Estreñimiento: aumenta la frecuencia y ablanda las heces, con efecto consistente aunque modesto.

Microbiota: aumenta de forma reproducible bifidobacterias. Ese cambio se mide bien; que ese cambio mejore la salud de la persona es el paso que sigue sin demostrarse del todo.

Absorción de calcio: hay estudios, sobre todo en adolescentes, que muestran mejor absorción. Es de los hallazgos más sólidos y menos citados.

El precio de entrada

Gases, distensión e incomodidad las primeras semanas. Es lógico: se está alimentando una fermentación. Y es la razón por la que la mayoría abandona antes de que pase.

Lo que funciona: empezar con muy poco y subir a lo largo de un mes. Quien empieza con la dosis del bote lo deja en tres días.

Cuándo no

En síndrome de intestino irritable, la inulina y los fructanos están entre lo que más síntomas produce — son FODMAP. Ahí el prebiótico puede empeorar exactamente lo que se quería mejorar.

Comida o suplemento

La comida, siempre que se pueda: aporta la fibra y todo lo demás. El suplemento tiene sentido cuando hay un objetivo concreto y una pauta, no como polvo de rutina.

Sobre lo que se sabe de la microbiota en general —que es menos de lo que se anuncia— hay un texto en microbiota.