Por qué el colágeno se volvió el suplemento de moda para las rodillas

Si tienes más de 40 años y te ha empezado a doler la rodilla al subir escaleras, seguramente alguien ya te recomendó tomar colágeno. No es casualidad: es la proteína estructural más abundante del cuerpo, forma parte del cartílago, los tendones y el hueso, y su producción natural disminuye con la edad. Esa caída se asocia con articulaciones más rígidas y con mayor riesgo de desarrollar osteoartritis, según explica la Cleveland Clinic. Si quieres conocer a fondo qué es esta proteína y para qué más se usa, puedes revisar nuestra guía general sobre el colágeno.

En México el tema no es menor. De acuerdo con datos del IMSS y el Colegio Mexicano de Ortopedia y Traumatología recogidos por swissinfo, la osteoartritis afecta a cerca de 1 de cada 10 adultos mayores de 60 años (11.7% en mujeres, 8.7% en hombres) y es una de las principales causas de consulta y discapacidad en el país. Con una población que envejece rápido, no sorprende que el colágeno se haya convertido en uno de los suplementos más consumidos para "cuidar" las articulaciones antes —o después— de que duelan.

¿Qué muestran los estudios más sólidos sobre el colágeno y el dolor articular?

Aquí está la parte interesante: no todo es marketing. Un ensayo clínico aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, publicado en la Revista de Osteoporosis y Metabolismo Mineral, siguió durante seis meses a 120 personas con gonartrosis (artrosis de rodilla) que tomaron un complemento con colágeno hidrolizado. Los resultados mostraron una reducción significativa del dolor medido en escala EVA y una mejora en la capacidad funcional, con buen perfil de seguridad.

Esto coincide con un metaanálisis paraguas de la Anglia Ruskin University —16 revisiones, 113 ensayos, cerca de 8,000 participantes en total, reportado por Infobae— que encontró una asociación entre el consumo de colágeno y la reducción de síntomas de artritis y dolor articular, aunque el efecto suele notarse después de 8 a 12 semanas de uso continuo, no de inmediato. Es decir: el colágeno no funciona como un analgésico que se toma y alivia en minutos, sino más como un soporte estructural que necesita tiempo para reflejarse en cómo te sientes.

¿Cuáles son los límites y las críticas a esta evidencia?

No todo el panorama es tan claro. La EFSA (la autoridad europea de seguridad alimentaria) revisó la evidencia disponible y concluyó que no se ha podido establecer una relación causal directa entre tomar colágeno y el mantenimiento de las articulaciones o la elasticidad de la piel, según reporta Vitónica. Por eso en Europa no se permite que los productos de colágeno hagan esa declaración de forma oficial.

A esto se suma un problema metodológico que varios medios especializados señalan: buena parte de los estudios sobre colágeno han sido financiados por la propia industria de suplementos y trabajan con muestras relativamente pequeñas, lo que puede inflar los resultados favorables. Tua Saude lo resume bien: la evidencia para articulaciones es "más floja, aunque no nula". Y en el terreno deportivo el panorama es todavía más débil: el mismo metaanálisis paraguas de Anglia Ruskin no encontró efectos convincentes del colágeno sobre el rendimiento físico, la recuperación muscular post-ejercicio ni el dolor muscular, aunque sí hubo indicios —de certeza baja— de que podría ayudar en la recuperación de tendones.

¿Colágeno hidrolizado y colágeno tipo II son lo mismo?

Cuando se habla de colágeno para articulaciones conviene distinguir entre dos formatos que se venden en el mercado. El colágeno hidrolizado —el que se usó en el ensayo clínico de gonartrosis mencionado arriba— se toma en dosis diarias, generalmente en sobre o polvo, durante periodos de 3 a 6 meses, y se absorbe por vía intestinal para luego distribuirse hacia el cartílago. Por otro lado, existe el colágeno tipo II no desnaturalizado, que se maneja en dosis mucho más bajas (protocolos de hasta 40 mg al día) y actúa por un mecanismo distinto, relacionado con modular la respuesta inmune hacia el cartílago articular. No son intercambiables ni tienen la misma evidencia detrás, así que si estás comparando productos vale la pena revisar cuál de los dos contiene la etiqueta. Otros suplementos que suelen compararse con el colágeno para el cuidado articular son la glucosamina y la condroitina, aunque su mecanismo y evidencia también son distintos.

México

¿Qué cuidar si decides comprar colágeno en México?

Un punto que rara vez se menciona: en México, COFEPRIS clasifica el colágeno como "suplemento alimenticio" bajo la Ley General de Salud, no como medicamento. Esto significa que no está obligado a demostrar su eficacia antes de salir a la venta, y por ley no puede anunciarse con frases como "cura" o "trata" la osteoartritis —si ves esa publicidad, es una señal de alerta, no de garantía.

Además, COFEPRIS ha emitido alertas sanitarias por productos vendidos como suplementos naturales —incluida la línea "Vida Natural"— que en realidad contenían fármacos como diclofenaco ocultos en la fórmula, publicitados con propiedades terapéuticas que no estaban sustentadas. Antes de comprar colágeno u otro suplemento articular, revisa que tenga registro sanitario visible y desconfía de promesas curativas exageradas.

Entonces, ¿vale la pena tomar colágeno para las articulaciones?

Si ya tienes osteoartritis diagnosticada, el colágeno hidrolizado puede ser un apoyo razonable para el manejo del dolor y la rigidez, según la evidencia clínica disponible, pero no sustituye el tratamiento indicado por tu médico —ejercicio, control de peso, fisioterapia o fármacos de primera línea—. Se puede usar de forma concomitante, pero la decisión de agregarlo, en qué dosis y por cuánto tiempo, debe consultarse con un profesional de la salud, sobre todo si ya tomas otros medicamentos.

Si lo que buscas es prevenir el desgaste articular siendo joven y activo, la evidencia todavía es limitada para hacer esa promesa con certeza. El colágeno no es magia ni es humo total: es un suplemento con respaldo moderado, resultados que toman semanas en aparecer, y beneficios más claros para quien ya tiene un diagnóstico que para quien solo quiere adelantarse al futuro.