La base es sólida

Los omega-3 de cadena larga forman parte estructural del tejido nervioso y de la retina, y su papel durante el embarazo y los primeros años de vida está descrito. Sobre eso no hay discusión.

La discusión empieza en el siguiente paso: si dar suplementos a niños sanos y bien alimentados mejora su desarrollo cognitivo o su rendimiento escolar.

Lo que muestran los estudios

Los ensayos que han evaluado suplementación de omega-3 en población infantil sana y sin deficiencia han producido resultados inconsistentes, y las revisiones que los reúnen no respaldan las mejoras que aparecen en la publicidad. El escenario donde el aporte adecuado importa de forma clara es el del desarrollo temprano y el del embarazo, no el del suplemento añadido sobre una dieta ya suficiente.

Dónde está en la comida

Pescados grasos — sardina, salmón, atún fresco, macarela — son la fuente principal de las formas de cadena larga. Las fuentes vegetales, como linaza y chía, aportan otra forma que el cuerpo convierte con eficiencia baja, así que no son intercambiables.

En una dieta mexicana con poco pescado, este es un renglón que vale la pena mirar antes de pensar en frascos.

La cuestión del mercurio

Hay que mencionarla porque suele usarse como argumento para no dar pescado a los niños. Es una consideración real y acotada: se refiere a especies grandes y depredadoras, y las autoridades sanitarias publican listas de especies recomendadas para infancia y embarazo. La conclusión razonable no es evitar el pescado, es elegir cuáles.

Sobre los productos infantiles

Conviene revisar dos cosas en la etiqueta: qué formas de omega-3 aporta y en qué cantidad — no todas las presentaciones traen las de cadena larga —, y qué más lleva, porque muchas presentaciones infantiles añaden azúcares o saborizantes en cantidades relevantes.

Preguntas frecuentes

¿Sirve para la concentración o el déficit de atención?

Se ha investigado y los resultados son mixtos y modestos. No es un tratamiento, y cualquier decisión en ese terreno corresponde a quien lleva el caso.

¿Cuánto pescado deben comer los niños?

Las guías suelen recomendar un par de porciones semanales de especies bajas en mercurio, adaptado a la edad.

¿Y si al niño no le gusta el pescado?

Es frecuente, y hay margen de preparación y de insistencia sin conflicto. Si el aporte queda claramente corto, es una conversación con el pediatra.

¿El huevo enriquecido con omega-3 cuenta?

Aporta, en cantidades menores que el pescado graso. Puede sumar dentro de una dieta variada.