Un estante lleno de promesas

Camina por cualquier farmacia o busca "memoria" en una tienda en línea y vas a encontrar decenas de frascos que prometen "activar tu cerebro", "mejorar la concentración" o "proteger tu memoria a futuro". Es una de las categorías más vendidas de suplementos, tanto en México como en el resto del mundo. El problema es que la publicidad casi siempre va varios pasos adelante de lo que la ciencia realmente ha podido confirmar.

Estante de farmacia con frascos de suplementos que prometen mejorar la memoria

Esto no es un tema menor. Según el estudio SADEM, citado por el IMSS, la demencia afecta a un 14.2% de los adultos mayores en México, y la Secretaría de Salud calcula que hay 1.3 millones de personas con Alzheimer en el país. La buena noticia, según la Organización Mundial de la Salud, es que hasta un 45% del riesgo de demencia depende de factores modificables. La pregunta es si un suplemento en frasco puede ser uno de esos factores, o si el esfuerzo (y el dinero) rinden mejor en otro lado.

¿Qué suplemento para la memoria tiene más respaldo científico? El multivitamínico diario

De toda la lista de suplementos que se venden para la memoria, el que más evidencia reciente tiene a su favor es, quizás sorprendentemente, el multivitamínico diario común y corriente. El estudio COSMOS, financiado por el NIH, siguió primero a más de 2,200 adultos mayores de 65 años y después amplió el análisis a 3,562 participantes. El hallazgo: quienes tomaron un multivitamínico/multimineral diario mostraron mejor memoria episódica y mejor desempeño en una medida amplia de función cognitiva frente a quienes tomaron placebo, con un beneficio algo más marcado en personas con antecedente de enfermedad cardiovascular.

Es importante poner el hallazgo en su tamaño real: el efecto fue pequeño, aunque los investigadores lo describen como equivalente a "restar" cerca de tres años de deterioro cognitivo asociado a la edad. No es una cura ni una garantía individual, pero es de las señales más consistentes que existen hoy para este tipo de producto en adultos mayores.

¿Sirve el omega-3 para la memoria? Mejor en el plato que en la cápsula

El omega-3 tiene una historia distinta según de dónde venga. Cuando se estudia el consumo de pescado graso como parte de la dieta, los estudios observacionales muestran de forma consistente una asociación con menor deterioro cognitivo. Es uno de los hallazgos nutricionales más repetidos en este campo, de acuerdo con la NCCIH (Centro Nacional de Salud Complementaria e Integrativa de los NIH).

Pero cuando se prueba el omega-3 en forma de suplemento, en ensayos clínicos controlados, la historia cambia: una revisión Cochrane no encontró evidencia convincente de que estos suplementos prevengan o frenen el Alzheimer leve a moderado. La lección aquí es sencilla: comer pescado un par de veces por semana parece tener más peso que tomarse una cápsula, al menos con lo que sabemos hasta ahora.

¿Funciona el ginkgo biloba para la memoria?

El ginkgo biloba es probablemente el suplemento "para la memoria" más conocido, y también uno de los que peor le fue en los ensayos grandes. El estudio GEM, con más de 3,000 adultos mayores, evaluó específicamente si el extracto estandarizado de ginkgo (EGb-761) reducía la incidencia de demencia o Alzheimer. No la redujo. Análisis posteriores tampoco encontraron que enlentezca el deterioro cognitivo. La conclusión de la NCCIH es clara: no hay evidencia concluyente de que funcione para este propósito.

Y aquí hay algo más importante que la falta de eficacia: el ginkgo tiene actividad antiagregante plaquetaria, es decir, afecta la coagulación de la sangre. Consumer Reports en Español advierte que puede interactuar de forma peligrosa con anticoagulantes como la warfarina, con aspirina, con medicamentos para la presión arterial y con antidepresivos ISRS. Si tomas alguno de estos medicamentos, el ginkgo no es un suplemento inocuo para "probar por si acaso".

¿Ayudan las vitaminas B a la memoria? La excepción que falta confirmar

El complejo B (B6, B12, ácido fólico) suele venderse bajo la lógica de que baja la homocisteína y eso protege el cerebro. Los estudios a corto plazo no han mostrado que suplementar con estas vitaminas mejore la función cognitiva en adultos de 50 años o más, tengan o no demencia. Sin embargo, un meta-análisis de 2022 con más de 46,000 participantes sugiere que podría haber un enlentecimiento del deterioro cognitivo en poblaciones específicas, como personas con homocisteína elevada. Es un hallazgo real, pero todavía a confirmar, no una recomendación general.

¿Cómo regula COFEPRIS los suplementos para la memoria en México?

Vale la pena entender el marco legal antes de decidir. En México, estos productos se clasifican como suplementos alimenticios bajo la Ley General de Salud, no como medicamentos. Eso significa que COFEPRIS no exige que demuestren eficacia clínica antes de salir a la venta, aunque sí prohíbe que hagan declaraciones terapéuticas como "cura", "trata" o "previene" el Alzheimer, y exige etiquetado bajo la norma NOM-051. En la práctica, esto quiere decir que un producto puede estar legalmente en el mercado sin que exista evidencia sólida de que cumple lo que insinúa su publicidad, y que conviene leer las etiquetas con cierto escepticismo.

¿Qué protege más la memoria que cualquier suplemento?

Si el objetivo es cuidar la memoria a largo plazo, la evidencia más fuerte no está en un frasco. La OMS ubica hasta un 45% del riesgo de demencia en factores modificables: control de la hipertensión y la diabetes, actividad física regular, sueño adecuado y manejo de otros factores cardiovasculares. Ninguno de los suplementos mencionados aquí sustituye estas intervenciones, y ninguno debería tomarse como razón para relajar el control de una condición crónica ya diagnosticada.

Antes de comprar algo: tres puntos a considerar

Si consideras tomar algún suplemento para la memoria, ten en cuenta tres cosas. Primero, que las dosis usadas en los estudios (por ejemplo, 120-240 mg diarios de extracto estandarizado de ginkgo, o gramos diarios de omega-3) varían ampliamente y no son una receta personal: eso lo define un profesional de salud según tu caso. Segundo, que si tomas medicamentos crónicos —anticoagulantes, antihipertensivos, antidepresivos— o tienes antecedente cardiovascular, conviene consultar antes con tu médico, especialmente con ginkgo. Y tercero, que conviene desconfiar de fórmulas genéricas que se anuncian como "estimulantes de la memoria" sin especificar ingredientes claros: la regulación laxa en cuanto a eficacia hace que el etiquetado no siempre cuente toda la historia.

Ninguno de estos suplementos sustituye un diagnóstico ni un tratamiento indicado por un médico. Si te preocupa tu memoria o la de alguien cercano, ese es el primer lugar al que hay que ir, no al estante de suplementos.