La posición de las asociaciones

Las principales asociaciones de dietética sostienen que una dieta vegetariana o vegana bien planificada es adecuada en todas las etapas de la vida, incluida la infancia. La palabra que hace el trabajo es «planificada».

En la infancia el margen es más estrecho que en un adulto: los requerimientos por kilo son mayores y el estómago es pequeño.

Los cuatro que hay que mirar

Vitamina B12. No es negociable y no depende de qué tan buena sea la dieta: no existe en alimentos vegetales. En una dieta vegana se suplementa siempre, y en una vegetariana con pocos lácteos y huevo, también. Es el punto donde la planificación deja de ser opcional.

Hierro. El vegetal se absorbe menos. La vitamina C en la misma comida ayuda de verdad, y es el mecanismo de frijoles y hierro.

Calcio. Sin lácteos hay que buscarlo: tofu cuajado con calcio, ajonjolí, bebidas vegetales fortificadas, verduras verdes. La tortilla de maíz aporta más de lo que la gente supone.

Omega-3. Linaza, chía y nuez aportan el vegetal; la conversión a las formas de cadena larga es limitada, y en niños veganos se considera el suplemento de algas.

La densidad, que es el problema práctico

Una dieta vegetal es voluminosa y saciante. Un niño pequeño se llena antes de cubrir su energía, y ahí es donde aparecen los problemas de crecimiento — no por falta de un nutriente, por falta de calorías.

La solución no es servir más: es incluir grasas y alimentos densos — aguacate, crema de cacahuate, aceite en el guiso, frutos secos molidos.

Qué vigilar y con quién

Peso y talla en la cartilla, cada visita. Y una revisión con pediatra o con nutriólogo al plantear el cambio, no después. Es la diferencia entre una dieta planificada y una dieta por eliminación.

Lo que no hace falta

Combinar proteínas en la misma comida. La idea de la «proteína complementaria» en cada plato quedó atrás: basta con variedad a lo largo del día.

Un apunte sobre el entorno

En México la dieta tradicional ya es rica en leguminosas y maíz, la base de una alimentación vegetariana bien armada. El punto ciego no es la proteína: es la B12, que ninguna cocina tradicional del mundo resuelve sin producto animal.