Dos mil doscientos cuarenta metros

La Ciudad de México está más alta que Denver y bastante más que Madrid. A esa altura hay menos oxígeno por respiración, y el cuerpo compensa. Quien vive aquí ya está adaptado y no lo nota; quien llega, sí.

Se pierde más agua sin darse cuenta

El aire es más seco y la respiración más frecuente, y por ahí se va agua que no se siente porque no es sudor. A eso se suma que la sed es peor indicador en altura que a nivel del mar.

El resultado práctico: en la CDMX se llega deshidratado con más facilidad, y sin la señal habitual. Es la razón por la que el dolor de cabeza del recién llegado suele ceder con agua antes que con analgésico.

El apetito baja los primeros días

Es un efecto descrito de la altura y es temporal. Para el visitante importa poco; para quien se muda, puede significar comer menos de lo que cree durante un par de semanas.

La hemoglobina sube, y eso cambia los análisis

El cuerpo produce más glóbulos rojos para compensar el oxígeno. Por eso los valores normales de hemoglobina en altura son más altos que a nivel del mar, y la OMS publica factores de corrección para diagnosticar anemia según la altitud del lugar.

Consecuencia concreta: una hemoglobina que parecería normal a nivel del mar puede ser anemia en la CDMX. Quien interpreta el análisis debe saber dónde vive el paciente. Sobre la anemia en general hay un texto en anemia: qué es y qué no.

Y el hierro que hace falta para eso

Producir más glóbulos rojos consume hierro. En poblaciones de altura, el requerimiento tiende a ser mayor, algo que importa sobre todo en mujeres con menstruación abundante y en el embarazo.

El alcohol pega distinto

La creencia popular dice que en altura emborracha más. Los estudios no muestran que el alcohol se absorba diferente; lo que sí ocurre es que sus efectos se suman a los de la altura —deshidratación, sueño peor— en alguien no adaptado. El resultado se parece, la causa no.

Y el sol

A mayor altura hay más radiación ultravioleta. Eso significa más riesgo para la piel y, del otro lado, que sintetizar vitamina D requiere menos tiempo al sol — un tema que ya tiene su texto en sol y vitamina D en la CDMX.