Anemia por falta de hierro en el embarazo

También conocida como: anemia ferropénica del embarazo, anemia gestacional por hierro

Es la falta de hierro suficiente para producir la hemoglobina extra que el embarazo requiere, ya que el volumen de sangre de la madre aumenta de forma importante para nutrir al bebé. Es muy común, se detecta con análisis de sangre de rutina en el control prenatal, y su tratamiento oportuno reduce riesgos tanto para la madre como para el bebé.

Señales

  • Cansancio y debilidad más marcados de lo esperado para el embarazo
  • Palidez en piel, labios o párpados
  • Falta de aire con esfuerzos leves
  • Mareo
  • Dolor de cabeza
  • Antojo de masticar hielo u otras sustancias sin valor nutricional (pica)
  • Palpitaciones

Señales tempranas

  • Cansancio que se atribuye fácilmente al embarazo mismo, por lo que puede pasar desapercibido si no se hacen los análisis de control prenatal
  • En las primeras etapas, cuando solo bajan las reservas de hierro, puede no haber síntomas notorios

Por qué aparece

  • El aumento del volumen de sangre durante el embarazo, que requiere más hierro para producir la hemoglobina adicional
  • Las necesidades de hierro del bebé en desarrollo y de la placenta
  • Reservas de hierro ya bajas antes del embarazo, por ejemplo por menstruaciones abundantes previas
  • Embarazos múltiples (gemelos o más), que aumentan aún más el requerimiento
  • Embarazos muy seguidos, sin tiempo suficiente para recuperar las reservas de hierro entre uno y otro
  • Náuseas y vómitos del embarazo que dificultan mantener una alimentación variada

Quién tiene más riesgo

  • Mujeres con reservas de hierro bajas antes de embarazarse
  • Mujeres con embarazos múltiples
  • Mujeres con embarazos muy seguidos entre sí
  • Mujeres con dietas vegetarianas o veganas sin planificación adecuada de fuentes de hierro
  • Mujeres con náuseas y vómitos intensos que limitan la alimentación
  • Adolescentes embarazadas, por el mayor requerimiento sumado a su propio crecimiento

Cómo se confirma

Se confirma con análisis de sangre de rutina durante el control prenatal, principalmente hemoglobina y ferritina. Según los criterios usados en las guías de atención prenatal, se considera anemia un nivel de hemoglobina por debajo de 110 g/L en el primer trimestre, por debajo de 105 g/L en el segundo y tercer trimestre, y por debajo de 100 g/L después del parto. Para confirmar que la causa es la falta de hierro específicamente, se evalúa también la ferritina: un valor por debajo de 30 microgramos por litro ya debe motivar tratamiento en el embarazo, aunque la hemoglobina todavía no esté muy baja, porque la ferritina puede perder fiabilidad si hay inflamación de fondo.

Qué hacer

  • Acudir a todas las citas de control prenatal, donde se realizan los análisis de sangre que detectan esta anemia de forma temprana
  • Seguir el tratamiento con suplemento de hierro que indique el médico si se confirma la anemia, en la dosis y forma específicas para el embarazo
  • Incluir en la dieta fuentes de hierro, combinando con alimentos ricos en vitamina C, que ayuda a su absorción
  • No automedicarse con suplementos de hierro en el embarazo sin confirmación de laboratorio, ya que la dosis y el momento importan

Fuentes en la comida

Carnes rojas, pollo y pescado (hierro de mejor absorción) Legumbres y verduras de hoja verde oscuro Cereales fortificados con hierro Combinar estas fuentes con alimentos ricos en vitamina C, como cítricos o guayaba, para mejorar la absorción
Sobre la sustancia Hierro Para qué sirve, cuánto se necesita al día y en qué alimentos está →

Cuándo acudir al médico

Conviene comentar con el médico o la partera cualquier cansancio que parezca excesivo para la etapa del embarazo, mareo frecuente, falta de aire con esfuerzos leves, o antojo de masticar hielo u otras sustancias no alimenticias. Aunque los análisis de rutina del control prenatal suelen detectar esta anemia antes de que dé síntomas notorios, es importante no faltar a esas citas y avisar si se presentan náuseas o vómitos que dificulten mantener una alimentación adecuada.

Si no se atiende

  • Se ha asociado con mayor riesgo de parto pretérmino y de bajo peso al nacer
  • Puede aumentar el riesgo de complicaciones durante el parto, incluida una mayor sensibilidad a la pérdida de sangre
  • Se asocia con mayor riesgo de infección en el periodo posterior al parto
  • El cansancio y la debilidad marcados pueden afectar la calidad de vida durante el embarazo y la recuperación después del parto

Aviso importante

Esta información es educativa y no reemplaza el consejo de un profesional de la salud. Una deficiencia se confirma con análisis, no con una lista de síntomas: no empieces ningún suplemento por tu cuenta a partir de lo que leas aquí.

Fuentes

Preguntas frecuentes

¿Es normal tener un poco de anemia en el embarazo?

El volumen de sangre aumenta de forma normal durante el embarazo, lo que puede diluir un poco la hemoglobina incluso sin falta de hierro. Por eso los criterios de anemia en el embarazo son distintos a los de una persona no embarazada, y es el análisis de sangre en el control prenatal el que determina si hace falta tratamiento, no solo cómo se siente la persona.

¿Todas las embarazadas necesitan tomar suplemento de hierro?

Depende de los resultados de los análisis y de las guías del control prenatal que siga cada país o institución de salud. Lo mejor es seguir la indicación del médico o la partera según los análisis de cada embarazo en particular, no decidirlo por cuenta propia.

¿La anemia del embarazo afecta al bebé?

Puede asociarse con mayor riesgo de parto pretérmino y bajo peso al nacer si no se trata, por eso es importante detectarla y tratarla a tiempo con el seguimiento del control prenatal.

Artículos del diario

Todos los artículos →