Nutrientes Nutriente

Ácido alfa lipoico

También conocida como: Ácido tióctico, ALA, Alpha-lipoic acid

El ácido alfa lipoico (ALA) es un compuesto parecido a una vitamina que el cuerpo produce en pequeñas cantidades y que funciona como antioxidante y ayudante de las mitocondrias. Su uso más respaldado por estudios es aliviar los síntomas de neuropatía (daño en los nervios) en personas con diabetes; otros beneficios que se le atribuyen, como bajar de peso o mejorar la piel, tienen evidencia mucho más débil o nula.

¿Qué es?

Ácido alfa lipoico — fuentes alimenticias

El ácido alfa lipoico, también llamado ácido tióctico, es una sustancia que se parece a las vitaminas en su forma de actuar, pero no se considera un nutriente esencial porque el cuerpo lo fabrica por sí mismo en pequeñas cantidades. Es poco común porque se disuelve tanto en agua como en grasa, lo que le permite actuar en distintas partes de las células, incluyendo el interior de las mitocondrias (las 'plantas de energía' de las células). Como suplemento se vende en cápsulas, generalmente en dosis mucho más altas de las que el cuerpo produce por sí solo.

¿Para qué sirve?

  • Actúa como cofactor de enzimas dentro de las mitocondrias, ayudando en procesos de producción de energía
  • Funciona como antioxidante, neutralizando radicales libres tanto en medios acuosos como grasos
  • Se usa clínicamente para aliviar síntomas de neuropatía periférica diabética (ardor, dolor, entumecimiento)

Beneficios

  • Puede reducir el dolor, ardor y entumecimiento de la neuropatía periférica en personas con diabetes, en dosis de 600 mg o más al día
  • El uso prolongado (de hasta 4 años) se ha asociado con una reducción del colesterol total y el LDL en algunos estudios, aunque no se ha establecido una relación causal definitiva
  • Podría contribuir a una ligera reducción de peso corporal en adultos con sobrepeso, aunque el efecto es modesto
  • Actúa como antioxidante que protege células y mitocondrias del daño oxidativo

Señales de déficit

  • No existe un cuadro de 'deficiencia' reconocido de ácido alfa lipoico, ya que el cuerpo lo sintetiza y no se considera un nutriente esencial de la dieta

Señales de exceso

  • No hay un índice terapéutico establecido en humanos, es decir, no se sabe con precisión cuánto es 'demasiado'
  • En casos raros de intoxicación aguda se han reportado taquicardia, efectos neurológicos, acidosis metabólica y alteraciones en el electrocardiograma
  • En niños se han reportado casos de intoxicación grave, incluso mortal, por ingestión accidental o intencional de suplementos

Fuentes en la comida

El ácido alfa lipoico se encuentra en pequeñas cantidades en alimentos como vísceras (hígado, riñón), espinacas, brócoli y tomate Las cantidades presentes en los alimentos son mucho menores que las dosis usadas en estudios clínicos con suplementos

Dosis diaria recomendada

  • No existe una Ingesta Diaria Recomendada (IDR) oficial porque no se considera un nutriente esencial
  • En estudios clínicos para neuropatía diabética se han usado dosis orales o intravenosas de 600 a 1800 mg al día
  • 600 mg al día es la dosis que ha mostrado la mejor relación entre beneficio y riesgo en ensayos con varios centros de estudio
  • En la literatura general (fuentes de divulgación médica) se mencionan usos de 200 a 2400 mg al día en adultos, un rango más amplio que el usado en los ensayos clínicos citados arriba (600-1800 mg); no existe una dosis óptima única establecida, y cualquier dosis por encima de 600-1800 mg debe consultarse con un médico dado que no hay índice terapéutico establecido

Formas en suplementos

  • Cápsulas o tabletas orales
  • Solución intravenosa (uso clínico supervisado)

Posibles contraindicaciones

  • Puede potenciar la hipoglucemia si se combina con insulina o medicamentos para la diabetes; es necesario monitorear la glucosa si se usa junto con estos tratamientos
  • No existe un índice terapéutico establecido en humanos; la intoxicación aguda, aunque rara, puede causar taquicardia, efectos neurológicos, acidosis metabólica y alteraciones en el EKG
  • Precaución especial en niños: se han reportado casos de intoxicación grave, incluso mortal, por ingestión accidental o intencional
  • No hay información suficiente sobre su seguridad en embarazo y lactancia; se recomienda consultar al médico antes de usarlo en estas etapas
  • En enfermedades autoinmunes (incluida tiroiditis autoinmune) existe evidencia preliminar de un posible efecto inmunomodulador; se recomienda supervisión médica antes de suplementar en estos casos

Aviso importante

Esta información es educativa y no reemplaza el consejo de un profesional de la salud. Consulta a tu médico o nutriólogo antes de iniciar cualquier suplemento.

Fuentes

Preguntas frecuentes

¿El ácido alfa lipoico sirve para bajar de peso?

La evidencia es limitada: algunos estudios muestran una reducción ligera de peso corporal en adultos con sobrepeso al tomarlo por vía oral, pero no es un efecto grande ni garantizado. No debe verse como un producto para adelgazar por sí solo.

¿Puedo tomarlo si tengo diabetes y uso insulina o metformina?

Puede potenciar la hipoglucemia cuando se combina con insulina u otros medicamentos para la diabetes, por lo que es importante monitorear la glucosa y consultarlo con tu médico antes de empezar a tomarlo.

¿En qué alimentos se encuentra el ácido alfa lipoico?

Está presente en pequeñas cantidades en vísceras como hígado y riñón, y en vegetales como espinacas, brócoli y tomate. Sin embargo, las cantidades que se obtienen de la comida son mucho menores que las dosis usadas en estudios con suplementos.

¿Es seguro combinarlo con levotiroxina o si tengo Hashimoto?

Hay evidencia preliminar de que el ALA podría tener un efecto inmunomodulador en enfermedades autoinmunes, incluyendo la tiroiditis autoinmune. Por eso se recomienda consultar con un médico antes de suplementarlo si tienes esta condición o tomas medicamentos para la tiroides.

¿Ayuda con la retinopatía diabética o el daño renal?

No. Según la evidencia disponible, no mejora la retinopatía diabética, no previene el daño renal por contraste y no mejora la función hepática en enfermedad hepática alcohólica ni el control glucémico por sí solo en diabetes tipo 2.

Artículos del diario

Todos los artículos →