La base es modesta

Unos chilaquiles verdes con tortilla, salsa de tomate verde, queso fresco y cebolla rondan las 474 kcal. La tortilla y la salsa aportan poco; el grueso viene de la fritura del totopo y del queso.

Lo que multiplica la cuenta

En orden de peso real, no de fama:

  • El totopo frito. La misma tortilla, horneada o frita, se lleva 100 kcal de diferencia por porción.
  • La crema. Dos cucharadas suman alrededor de 100 kcal, casi todas grasa.
  • El queso. Depende mucho de cuál: el fresco es discreto, el manchego rallado por encima no.
  • Lo que va arriba. Un huevo suma 70 kcal y proteína útil; una milanesa cambia el plato entero.

La salsa, verde o roja, es lo que menos cambia la cuenta. Ahí la discusión es de sabor, no de nutrición.

Qué aportan de bueno

Más de lo que su reputación sugiere. La tortilla de maíz nixtamalizado aporta calcio y niacina —eso está explicado en nixtamalización—, la salsa aporta vitamina C y compuestos del chile, y el queso y el huevo ponen proteína.

Como desayuno tiene una virtud práctica: llena, y eso evita el picoteo de media mañana mejor que un pan dulce con café.

El chile y la capsaicina

Se le atribuyen efectos sobre el metabolismo que en los estudios resultan pequeños y de corta duración. El chile es interesante por su vitamina C y por lo que hace por el sabor —hay un texto sobre el chile como fuente de vitamina C—, no como acelerador de nada.

La versión de diario

Totopo horneado en vez de frito, queso fresco en lugar de rallado, crema al lado y no encima, y un huevo arriba. El mismo plato, cien o doscientas calorías menos, y con más proteína.