Los números de una orden

Unas enchiladas verdes con pollo, salsa de tomate verde, crema y queso rondan las 497 kcal. El pollo y la tortilla explican menos de la mitad.

Dónde está el resto

En dos lugares que casi nunca se cuentan. El primero: las tortillas se pasan por aceite antes de rellenarlas, y ese paso, que dura segundos, suma entre 80 y 150 kcal según cuánto absorban. El segundo: la crema y el queso de encima.

La salsa verde en sí es de lo más barato del plato en energía: tomate verde, chile, cebolla y cilantro.

Lo que aporta de bueno

Proteína del pollo, calcio y niacina de la tortilla de maíz nixtamalizado, y vitamina C de la salsa. Esa vitamina C tiene un efecto útil que nadie planeó: mejora la absorción del hierro vegetal del resto del plato, el mismo mecanismo que aparece al hablar de frijoles y hierro.

Verdes o rojas

La diferencia nutricional es pequeña. El tomate verde y el jitomate aportan cosas parecidas en cantidades parecidas; el jitomate suma licopeno y el tomate verde algo más de vitamina C. Elegir por sabor es tan razonable como elegir por nutrición aquí.

La versión de diario

Tortillas calentadas en comal en lugar de pasadas por aceite, crema al lado, queso fresco desmoronado en vez de rallado fundido. El plato sigue siendo el mismo y la cuenta baja de forma notable.

Y con una guarnición de verdura, que es lo que casi siempre falta: el plato tal cual tiene poca fibra para su tamaño.