Frecuente, no excepcional

La capacidad de digerir lactosa en la edad adulta es, a escala mundial, la excepción y no la regla: la mayoría de la población humana produce menos lactasa después de la infancia. En México la intolerancia a la lactosa es común, y conviene tratarla como una variante normal del funcionamiento humano y no como un defecto.

Intolerancia no es alergia

La distinción importa porque las consecuencias son distintas. La intolerancia a la lactosa es digestiva: falta o escasea la enzima que descompone el azúcar de la leche, y el resultado son molestias, inflamación o diarrea. La alergia a la proteína de la leche es una reacción del sistema inmunitario, puede ser grave y se maneja de otra forma.

Quien tiene intolerancia suele poder consumir cantidades pequeñas sin problema; quien tiene alergia, no.

No todos los lácteos son iguales

Un punto práctico que se pierde en el «no tomo lácteos». La lactosa disminuye con la fermentación y la maduración: los quesos madurados y el yogur suelen tolerarse bastante mejor que la leche líquida. Para muchas personas no se trata de eliminar toda una categoría, sino de saber cuál parte les cae mal.

El calcio, si se reduce la leche

Aquí está la pregunta que de verdad importa, porque los lácteos son una fuente destacada de calcio y quitarlos deja un hueco que conviene mirar.

La buena noticia es que en México hay una fuente cotidiana poco reconocida: la tortilla de maíz nixtamalizado aporta calcio gracias al proceso con cal, como explicamos en el artículo sobre nixtamalización. A eso se suman sardinas con espina, semillas de ajonjolí, amaranto, leguminosas, algunas verduras de hoja y las bebidas vegetales fortificadas — con la advertencia de que «fortificada» hay que leerlo en la etiqueta, porque no todas lo están.

Preguntas frecuentes

¿La leche deslactosada tiene menos calcio?

No. El proceso actúa sobre la lactosa, no sobre el contenido mineral.

¿Se puede recuperar la tolerancia?

La producción de lactasa no se «entrena» de vuelta, aunque muchas personas toleran mejor cantidades pequeñas y repartidas, y mejor aún si van acompañadas de otros alimentos.

¿Las bebidas vegetales sustituyen a la leche?

Nutricionalmente no son equivalentes: varían mucho entre sí y en proteína suelen quedar por debajo, salvo la de soya. Para calcio dependen de si están fortificadas.

¿Cómo saber si soy intolerante?

Los síntomas orientan, pero se confunden con otras condiciones digestivas. El diagnóstico corresponde a un profesional de la salud, no a una prueba de ensayo y error prolongada.