Desnutrición infantil por falta de micronutrientes

También conocida como: hambre oculta, deficiencia de micronutrientes en la infancia, malnutrición por carencia de vitaminas y minerales

Un niño puede comer suficiente y no verse delgado, y aun así carecer de vitaminas y minerales clave como hierro, zinc, vitamina A o yodo. A esto se le llama 'hambre oculta': no siempre se ve en el peso, pero sí afecta el crecimiento, las defensas y el desarrollo del cerebro.

Señales

  • Cansancio, apatía o irritabilidad fuera de lo habitual
  • Infecciones frecuentes (resfriados, diarrea) o que tardan en resolverse
  • Piel muy seca o cabello quebradizo, con cambios de color
  • Menor estatura o peso que otros niños de la misma edad
  • Dificultad para ver en la penumbra o de noche
  • Poca concentración o rendimiento escolar más bajo de lo esperado
  • Cicatrización lenta de heridas

Señales tempranas

  • Cansancio o irritabilidad leve, fácil de confundir con mal humor o falta de sueño
  • Piel algo más seca o cabello un poco más quebradizo de lo usual
  • Ligero retraso en la curva de crecimiento que solo se nota al comparar varias mediciones en el tiempo
  • Dificultad sutil para ver con poca luz, que el niño no siempre reporta espontáneamente

Por qué aparece

  • Acceso limitado a una alimentación variada (pobreza, inseguridad alimentaria)
  • Dietas muy selectivas ('picky eaters') sostenidas en el tiempo
  • Dietas veganas o vegetarianas estrictas sin supervisión nutricional
  • Enfermedades digestivas crónicas que reducen la absorción (celiaquía, enfermedad inflamatoria intestinal, fibrosis quística, alergias alimentarias severas)
  • Prematurez o bajo peso al nacer
  • Deficiencias nutricionales de la madre durante el embarazo o la lactancia

Quién tiene más riesgo

  • Niños en contextos de pobreza o inseguridad alimentaria
  • Niños con dietas muy restringidas, selectivas o veganas sin acompañamiento nutricional
  • Niños con enfermedades digestivas crónicas diagnosticadas o sospechadas
  • Bebés prematuros o con bajo peso al nacer
  • Hijos de madres que tuvieron deficiencias nutricionales en el embarazo o la lactancia
  • Niños menores de 5 años en general, por ser la etapa de mayor velocidad de crecimiento y desarrollo cerebral

Cómo se confirma

No se confirma solo con la apariencia del niño. El pediatra evalúa peso y talla para edad, y según la sospecha clínica puede pedir estudios de laboratorio específicos: hemograma junto con saturación de transferrina y ferritina para hierro, prealbúmina y creatinina/talla para estado proteico, calcio, fósforo y fosfatasa alcalina si se sospecha afectación ósea (raquitismo), y magnesio. Si hay signos oculares, se agrega examen de la vista y análisis de sangre para vitamina A.

Qué hacer

  • Llevar al niño a revisión con el pediatra si hay señales de alerta, en lugar de intentar identificar la deficiencia en casa
  • Ofrecer una alimentación variada con frutas, verduras, proteína animal o vegetal, lácteos y cereales, ajustada a la edad
  • Si el niño sigue una dieta vegana, vegetariana estricta o muy selectiva, buscar acompañamiento de un nutriólogo pediátrico
  • Dar seguimiento cercano si el niño tiene una enfermedad digestiva crónica diagnosticada
  • No dar suplementos de vitaminas o minerales en dosis altas por cuenta propia; el exceso también puede ser dañino
  • Seguir las indicaciones del pediatra si ya hay un tratamiento en marcha, sin suspenderlo ni modificarlo sin supervisión

Cuándo acudir al médico

Acude de inmediato si el niño presenta letargo, hinchazón (edema), rechazo del alimento, infecciones repetidas que no mejoran, o dificultad marcada para ver de noche. La desnutrición aguda severa con edema, letargo o infecciones es una urgencia médica que requiere atención hospitalaria, no manejo en casa. También conviene una evaluación programada si notas que el niño está más bajo o delgado que otros de su edad, o si su dieta es muy restringida.

Si no se atiende

  • Retraso de crecimiento (talla baja para la edad, 'stunting')
  • Bajo peso para la talla ('wasting') en casos más avanzados
  • Mayor frecuencia y gravedad de infecciones
  • Anemia por falta de hierro
  • Menor desarrollo cognitivo y dificultades de aprendizaje asociadas a deficiencias sostenidas de hierro y yodo; en casos severos de falta de yodo, se ha documentado discapacidad intelectual permanente
  • Ceguera nocturna y, si la falta de vitamina A es severa, xeroftalmia y ceguera irreversible
  • En los casos más graves, mayor riesgo de mortalidad en menores de 5 años

Aviso importante

Esta información es educativa y no reemplaza el consejo de un profesional de la salud. Una deficiencia se confirma con análisis, no con una lista de síntomas: no empieces ningún suplemento por tu cuenta a partir de lo que leas aquí.

Fuentes

Preguntas frecuentes

¿Un niño con peso normal puede tener deficiencia de micronutrientes?

Sí. Por eso se le llama 'hambre oculta': el peso puede parecer adecuado mientras faltan vitaminas y minerales específicos que no se notan a simple vista.

¿Las dietas veganas causan deficiencias en niños?

Pueden aumentar el riesgo si no están bien planeadas, sobre todo de hierro, zinc, vitamina B12 y vitamina D. Con supervisión de un nutriólogo pediátrico se puede cubrir lo necesario.

¿Cómo sabe el pediatra qué análisis pedir?

Depende de los síntomas y factores de riesgo del niño. Por ejemplo, si hay sospecha de anemia se revisan hemograma, ferritina y transferrina; si hay señales oculares, se agrega evaluación de vitamina A.

¿Puedo darle un multivitamínico a mi hijo por si acaso?

No es recomendable hacerlo por cuenta propia. Algunas vitaminas, como la A, pueden ser tóxicas en exceso. Lo indicado es consultar al pediatra antes de suplementar.

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