Deficiencia de vitamina D en personas con obesidad
También conocida como: Hipovitaminosis D en obesidad, Secuestro de vitamina D
Es de las deficiencias más frecuentes en obesidad, y no porque falte la vitamina: se queda atrapada en el tejido graso y no llega a la sangre.
Señales
- Cansancio y debilidad muscular
- Dolor difuso en huesos y espalda baja
- Más caídas y menos fuerza en piernas
- Con frecuencia, ningún síntoma: se descubre en un análisis
Señales tempranas
- Fatiga que no se explica por el sueño
- Molestia al presionar el esternón o la tibia
Por qué aparece
- La vitamina D es liposoluble y se distribuye en el tejido graso: a mayor masa grasa, menor concentración en sangre para la misma cantidad total
- Menor exposición al sol en algunos casos
- Cirugía bariátrica, que reduce la absorción de grasas y con ella la de esta vitamina
Quién tiene más riesgo
- Personas con obesidad, en proporción al índice de masa corporal
- Operados de cirugía bariátrica, sobre todo con técnicas que reducen absorción
- Piel oscura, que sintetiza menos con la misma exposición
- Trabajo en interiores y poca exposición solar
Cómo se confirma
Se mide la 25-hidroxivitamina D en sangre. En obesidad la interpretación tiene un matiz: la cifra puede estar baja con una cantidad corporal total normal, porque está repartida en más tejido.
Qué hacer
- Medir antes de suplementar, y volver a medir después: es de los pocos casos donde el análisis guía la dosis
- Exposición solar razonable, sin quemarse
- Incluir pescados grasos, huevo y alimentos fortificados
- Seguir la pauta indicada: en obesidad suelen hacer falta dosis mayores para alcanzar la misma concentración
Fuentes en la comida
Cuándo acudir al médico
Si no se atiende
- Pérdida de densidad ósea y mayor riesgo de fractura
- Debilidad muscular y caídas
- En cirugía bariátrica sin seguimiento, enfermedad ósea metabólica
Aviso importante
Fuentes
Preguntas frecuentes
¿Bajar de peso sube la vitamina D?
Se ha observado que al reducir masa grasa la concentración en sangre sube, sin cambiar la ingesta. Encaja con la idea del secuestro en el tejido graso.
¿Hacen falta dosis más altas?
Los estudios sugieren que sí para alcanzar la misma concentración, y por eso aquí conviene medir y ajustar en lugar de tomar una dosis fija de mostrador.
¿Es causa o consecuencia de la obesidad?
La evidencia apunta más a consecuencia. Los ensayos que suplementan vitamina D no muestran pérdida de peso, lo que descarta la lectura inversa que a veces se anuncia.
¿Con el sol basta?
Ayuda, y en México el sol es abundante. Pero la síntesis depende de la hora, la piel y la superficie expuesta, y en este caso la vitamina sintetizada se reparte igual en el tejido graso.
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