Marasmo
También conocida como: desnutrición calórico-proteica grave, desnutrición aguda grave sin edema
Es la forma más común de desnutrición grave en la infancia: una falta severa de calorías y proteína en conjunto, que hace que el cuerpo consuma su propia grasa y músculo para sobrevivir. A diferencia del kwashiorkor, en el marasmo no hay hinchazón, y el niño se ve claramente adelgazado y con un aspecto envejecido.
Señales
- Pérdida marcada de grasa y músculo, visible en todo el cuerpo
- Costillas, caderas y columna muy visibles bajo la piel
- Cara con aspecto envejecido, por la pérdida de la grasa de las mejillas
- Piel floja y con pliegues, por la pérdida de la grasa que la sostiene
- Retraso del crecimiento marcado
- Irritabilidad, aunque también puede haber apatía
- Piel y cabello secos y quebradizos
Señales tempranas
- Curva de crecimiento y de peso que se aplana o desciende, detectable en los controles de salud del niño antes de que el adelgazamiento sea muy visible
- Menor apetito y menor actividad física de lo esperado para la edad
Por qué aparece
- Falta severa y sostenida de calorías totales, no solo de proteína, generalmente por inseguridad alimentaria grave
- Destete temprano sin una alimentación de reemplazo adecuada
- Infecciones frecuentes y repetidas, que aumentan las necesidades de energía del cuerpo y reducen el apetito, agravando una alimentación ya insuficiente
- Diarrea crónica o repetida, que impide aprovechar bien los nutrientes de los alimentos
Quién tiene más riesgo
- Niños menores de 5 años en contextos de inseguridad alimentaria grave, con mayor riesgo entre los 6 y los 24 meses de edad
- Niños con destete temprano sin alimentación de reemplazo adecuada
- Niños con infecciones o diarrea frecuentes en un contexto de alimentación ya limitada
- Es la forma de desnutrición grave más frecuente a nivel mundial, más común que el kwashiorkor
Cómo se confirma
El diagnóstico se basa en el examen físico y en medidas de crecimiento: un peso muy por debajo de lo esperado para la talla (la Organización Mundial de la Salud usa un punntaje muy por debajo del rango normal como criterio), o una medida del brazo (perímetro braquial) menor a 115 milímetros, en un niño sin hinchazón (edema), lo que lo distingue del kwashiorkor. El aspecto físico característico —adelgazamiento marcado, sin hinchazón— junto con estas medidas es lo que confirma el diagnóstico.
Qué hacer
- Buscar atención médica de inmediato ante un adelgazamiento marcado o una curva de crecimiento que se detiene o desciende en un niño pequeño
- El tratamiento debe ser dirigido por personal de salud capacitado, con una realimentación gradual y supervisada, ya que reintroducir la alimentación de forma muy rápida en desnutrición grave puede causar complicaciones serias
- Buscar apoyo de los programas de salud y nutrición infantil disponibles, ya que la recuperación de una desnutrición grave requiere seguimiento médico continuo
- Prevenir con controles de crecimiento regulares en el niño, para detectar cualquier desaceleración del peso a tiempo, antes de que se vuelva grave
Fuentes en la comida
Cuándo acudir al médico
Si no se atiende
- Sin tratamiento, el marasmo puede ser mortal, sobre todo por la mayor vulnerabilidad a infecciones que conlleva la desnutrición severa
- Puede dejar retraso del crecimiento y del desarrollo si se prolonga sin tratamiento
- Al igual que en el kwashiorkor, la realimentación inadecuada (demasiado rápida) puede causar complicaciones serias, por lo que el tratamiento siempre debe seguir un protocolo médico
Aviso importante
Fuentes
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia principal con el kwashiorkor?
En el marasmo no hay hinchazón (edema): el niño se ve claramente adelgazado, con pérdida visible de grasa y músculo. En el kwashiorkor sí hay hinchazón, y el niño puede no verse tan delgado a simple vista aunque esté igual de desnutrido. Ambos son formas graves de desnutrición infantil, pero con un mecanismo y una apariencia distintos.
¿Es la forma más común de desnutrición grave infantil?
Sí, el marasmo es más frecuente que el kwashiorkor a nivel mundial, sobre todo en niños menores de 2 años en contextos de inseguridad alimentaria.
¿Se puede prevenir con controles regulares del niño?
Sí, los controles de crecimiento y peso periódicos son clave para detectar a tiempo si un niño se está desviando de su curva de crecimiento esperada, antes de que la desnutrición se vuelva grave, lo que permite intervenir de forma más temprana y sencilla.
Artículos del diario
Todos los artículos →
Por qué la granola tiene más calorías que la dona18 de septiembre de 2026Seguir leyendo →
Desayunos mexicanos: cuál aguanta de verdad hasta la comida18 de septiembre de 2026Seguir leyendo →
Magnesio y diabetes: una relación que va en los dos sentidos18 de septiembre de 2026Seguir leyendo →
Selenio: el mineral donde la distancia entre poco y demasiado es más corta17 de septiembre de 2026Seguir leyendo →