Osteomalacia
También conocida como: osteomalacia por deficiencia de vitamina D
Es la forma que toma la falta grave y prolongada de vitamina D en adultos, después de que los huesos ya terminaron de crecer. A diferencia de la osteoporosis, en la osteomalacia el hueso nuevo no logra endurecerse bien, lo que causa dolor óseo activo y debilidad muscular, no solo fragilidad silenciosa.
Señales
- Dolor óseo difuso, sobre todo en cadera, columna y piernas
- Debilidad muscular, en especial en los músculos cercanos al tronco (caderas y hombros), que puede dificultar levantarse de una silla o subir escaleras
- Dolor que empeora al soportar peso o al presionar el hueso
- Fracturas que ocurren con golpes leves de lo que se esperaría
- Forma de caminar tipo "bamboleante" por la debilidad muscular
Señales tempranas
- Molestias óseas vagas y cansancio muscular, que pueden confundirse con dolores musculares comunes o con el envejecimiento
- Dificultad leve para levantarse de una silla baja o subir escaleras, antes de que el dolor óseo sea muy notorio
Por qué aparece
- Falta grave y sostenida de vitamina D por muy poca exposición solar combinada con dieta pobre en esta vitamina
- Enfermedades digestivas que afectan la absorción de grasas, como enfermedad celíaca o cirugía de derivación intestinal
- Enfermedad renal crónica, que impide activar la vitamina D en su forma útil
- Enfermedades del hígado que afectan el metabolismo de la vitamina D
- Uso prolongado de ciertos medicamentos anticonvulsivos, que aceleran la degradación de la vitamina D
- En casos raros, trastornos que hacen que el cuerpo pierda demasiado fósforo por la orina
Quién tiene más riesgo
- Adultos mayores con poca exposición solar y dieta limitada
- Personas que usan ropa que cubre casi toda la piel de forma habitual, con poca exposición solar directa
- Personas con enfermedades digestivas que afectan la absorción de grasas
- Personas con enfermedad renal o hepática crónica
- Personas en tratamiento prolongado con ciertos anticonvulsivos
- Personas con obesidad, ya que la vitamina D queda retenida en el tejido graso y es menos accesible para el cuerpo
Cómo se confirma
Se confirma con un análisis de sangre que mide la 25-hidroxivitamina D, junto con calcio, fósforo y fosfatasa alcalina, que suele estar elevada. Un nivel de 25(OH)D por debajo de 12 ng/mL (30 nmol/L) se asocia con deficiencia franca; entre 12 y 20 ng/mL (30 a 50 nmol/L) se considera insuficiente para la salud ósea. En algunos casos se complementa con una biopsia de hueso o estudios de imagen que muestran los cambios característicos, sobre todo cuando el diagnóstico no es claro con los análisis de sangre solos.
Qué hacer
- Consultar a un médico ante dolor óseo persistente o debilidad muscular que dificulta actividades cotidianas como levantarse o subir escaleras
- Seguir el tratamiento indicado, que suele incluir vitamina D y calcio en dosis específicas según el grado de deficiencia, bajo supervisión médica
- Buscar y tratar la causa de fondo, sobre todo si hay una enfermedad digestiva, renal o hepática, o si se toma algún medicamento relacionado
- Favorecer una exposición solar moderada y segura, según orientación médica
Fuentes en la comida
Cuándo acudir al médico
Si no se atiende
- El dolor óseo y la debilidad muscular pueden ir empeorando de forma progresiva
- Aumenta el riesgo de fracturas, incluso con golpes leves
- La dificultad para caminar y moverse puede afectar la independencia, sobre todo en adultos mayores
Aviso importante
Fuentes
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo que la osteoporosis?
No. Ambas debilitan el hueso, pero la osteomalacia es un problema activo de mineralización por falta de vitamina D, con dolor óseo y debilidad muscular, mientras que la osteoporosis es una pérdida de densidad ósea que suele ser silenciosa y no duele hasta que ocurre una fractura. Se distinguen con análisis de sangre y, en algunos casos, estudios de imagen.
¿Cuánta vitamina D necesito al día?
La ingesta de referencia general para adultos es 600 UI al día, y 800 UI al día para personas mayores de 70 años, aunque las dosis para tratar una deficiencia ya establecida son distintas y deben ser indicadas por un médico según los análisis de cada persona.
¿Se cura la osteomalacia?
Sí, en la mayoría de los casos mejora con tratamiento adecuado de vitamina D y calcio, sobre todo si se atiende la causa de fondo cuando existe una enfermedad digestiva, renal o hepática asociada.
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