Osteoporosis por falta de calcio
También conocida como: huesos porosos, huesos débiles, baja densidad ósea
La osteoporosis es una enfermedad ósea progresiva en la que el hueso pierde densidad y se vuelve frágil. Cuando la causa de fondo es una ingesta de calcio insuficiente y sostenida durante años, el cuerpo termina 'sacando' calcio de los huesos para mantener sus niveles en sangre, y eso los debilita poco a poco, casi siempre sin avisar hasta que aparece una fractura.
Señales
- Ninguno durante años: la osteoporosis suele ser silenciosa hasta la primera fractura
- Pérdida de estatura con el tiempo
- Postura encorvada o joroba en la parte alta de la espalda
- Dolor óseo o de espalda, a veces por una fractura vertebral que pasó inadvertida
- Fracturas que ocurren con golpes leves o caídas de poca altura (muñeca, cadera, columna)
- Hormigueo, entumecimiento o calambres musculares cuando además hay niveles bajos de calcio en sangre
Por qué aparece
- Ingesta de calcio insuficiente durante años, que impide alcanzar o mantener una masa ósea adecuada
- El organismo compensa el calcio bajo en sangre liberando más hormona paratiroidea, que extrae calcio del hueso y acelera su destrucción
- Deficiencia de vitamina D asociada, que reduce la absorción intestinal de calcio aunque la dieta lo aporte
- Enfermedades que dificultan la absorción intestinal de calcio: enfermedad celíaca, enfermedad inflamatoria intestinal, cirugía gastrointestinal previa
- Trastornos endocrinos que aceleran la pérdida ósea: hiperparatiroidismo, hipertiroidismo, hipogonadismo, menopausia
- Trastornos alimentarios como anorexia nerviosa, que combinan bajo peso, déficit de calcio y de otros nutrientes con deficiencia de estrógenos
- Uso prolongado de ciertos medicamentos: corticosteroides orales, inhibidores de la bomba de protones, anticonvulsivos, algunos tratamientos hormonales
- Insuficiencia renal o hepática crónica, que altera cómo el cuerpo maneja el calcio y la vitamina D
Quién tiene más riesgo
- Mujeres después de la menopausia, por la caída de estrógenos que protegen el hueso
- Personas mayores en general, por menor absorción intestinal de calcio con la edad
- Personas con antecedentes familiares de osteoporosis o fracturas
- Quienes llevan dietas restrictivas o muy bajas en lácteos y otras fuentes de calcio, sin sustituirlas
- Personas con trastornos alimentarios o bajo peso corporal
- Personas con enfermedad celíaca, enfermedad inflamatoria intestinal o cirugía gastrointestinal previa
- Quienes usan corticosteroides orales, inhibidores de la bomba de protones o anticonvulsivos por tiempo prolongado
- Personas con hiperparatiroidismo, hipertiroidismo o hipogonadismo
- Personas con enfermedad renal o hepática crónica
- Fumadores y personas con consumo alto de alcohol
- Embarazo y lactancia, periodos en los que aumentan las necesidades de calcio y conviene vigilar la ingesta
Cómo se confirma
Se recomienda avisar al médico si hay embarazo y suspender los suplementos de calcio al menos 24 horas antes del estudio porque pueden interferir en la medición.
Qué hacer
- Incluir de forma regular alimentos fuente de calcio en la dieta, no solo cuando aparecen molestias
- Revisar con un médico si hay factores de riesgo (menopausia, medicamentos, enfermedades digestivas o endocrinas) antes de que aparezcan síntomas
- Mantener actividad física con carga (caminar, subir escaleras, ejercicios de resistencia), que ayuda a conservar masa ósea
- Moderar el consumo de alcohol y evitar el tabaco, ambos asociados a mayor pérdida ósea
- Si ya se toma un tratamiento indicado por el médico para osteoporosis, no suspenderlo ni cambiarlo sin consultarlo primero
- Comentar con el médico cualquier medicamento de uso prolongado (corticosteroides, protectores gástricos, anticonvulsivos) para valorar el riesgo óseo asociado
- Pedir una densitometría ósea si se pertenece a un grupo de riesgo, en lugar de esperar a tener síntomas
Fuentes en la comida
Cuándo acudir al médico
Si no se atiende
- Pérdida progresiva de densidad ósea sin síntomas visibles
- Mayor riesgo de fracturas por caídas leves, especialmente de cadera, columna y muñeca
- Fracturas vertebrales que pueden pasar inadvertidas y causar pérdida de estatura y postura encorvada
- Dolor crónico y pérdida de movilidad o independencia tras una fractura, sobre todo en personas mayores
- En niños, una ingesta de calcio insuficiente puede contribuir a raquitismo, aunque esta condición se asocia más comúnmente a deficiencia de vitamina D
- En adultos, osteomalacia (hueso poco mineralizado), también más asociada a falta de vitamina D que a falta de calcio por sí sola
Aviso importante
Fuentes
Preguntas frecuentes
¿La osteoporosis siempre es causada por falta de calcio en la dieta?
No siempre. La falta de calcio a lo largo de los años es una causa importante, pero también influyen la vitamina D baja, cambios hormonales (como la menopausia), ciertos medicamentos, enfermedades digestivas que dificultan la absorción, y trastornos endocrinos. Por eso el diagnóstico y la causa se revisan con un médico, caso por caso.
¿Qué diferencia hay entre osteoporosis, osteopenia y osteomalacia?
La osteopenia es una pérdida de densidad ósea menor a la de la osteoporosis, una etapa previa que también se detecta con densitometría. La osteoporosis implica huesos ya poroso y frágiles con mayor riesgo de fractura. La osteomalacia (y en niños el raquitismo) es un problema distinto: el hueso no se mineraliza bien, y suele estar más relacionado con falta de vitamina D que con falta de calcio por sí sola.
¿Qué mide exactamente la densitometría ósea (DEXA) y cómo se interpreta el resultado?
Mide la cantidad de calcio y otros minerales presentes en zonas del hueso como cadera y columna. Con ese dato se calcula la densidad mineral ósea y se compara con valores de referencia, lo que permite saber si hay osteopenia, osteoporosis, y estimar el riesgo de fractura. La interpretación la hace el médico junto con la historia clínica de la persona.
¿A qué edad se recomienda hacerse el primer estudio de densidad ósea?
Depende de los factores de riesgo de cada persona: mujeres posmenopáusicas, personas con enfermedades como artritis reumatoide o trastornos alimentarios, o con hiperparatiroidismo suelen ser candidatas a valorarlo antes. Lo mejor es preguntarle al médico si conviene adelantarlo según los antecedentes personales.
¿Puede la falta de calcio causar síntomas antes de que ocurra una fractura?
La pérdida de masa ósea en sí casi no da síntomas. Lo que sí puede notarse antes es pérdida de estatura o cambios en la postura con el tiempo, aunque muchas personas solo se enteran cuando ya tuvieron una fractura o se hicieron una densitometría.
¿Qué grupos tienen mayores necesidades o riesgos relacionados con el calcio y la salud ósea?
Las mujeres posmenopáusicas, los adultos mayores, las personas con dietas muy restrictivas, quienes están embarazadas o en lactancia, y las personas con enfermedades digestivas, endocrinas o que usan ciertos medicamentos por tiempo prolongado suelen tener mayor riesgo o mayores necesidades de calcio.
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