Falta de magnesio

También conocida como: hipomagnesemia, deficiencia de magnesio, carencia de magnesio

La falta de magnesio ocurre cuando el cuerpo pierde más magnesio del que absorbe o no lo obtiene suficiente de la dieta. Este mineral participa en la función muscular, nerviosa, ósea y del corazón, así que su carencia puede pasar inadvertida al inicio pero volverse seria si se sostiene en el tiempo.

Señales

  • Falta de apetito
  • Náusea o vómito
  • Cansancio y debilidad general
  • Entumecimiento u hormigueo en manos y pies
  • Calambres y espasmos musculares (tetania)
  • Temblores involuntarios
  • Cambios de ánimo o de personalidad
  • Latidos cardiacos irregulares (arritmias)
  • Convulsiones, en casos severos

Señales tempranas

  • Falta de apetito
  • Náusea leve
  • Cansancio y debilidad que se confunden con estrés o falta de sueño

Por qué aparece

  • Dieta baja en alimentos con magnesio de forma sostenida
  • Enfermedades gastrointestinales que reducen la absorción (Crohn, celiaquía, diarrea crónica, cirugías de malabsorción)
  • Diabetes tipo 2, sobre todo con niveles altos de glucosa que aumentan la pérdida de magnesio por orina
  • Consumo excesivo de alcohol de forma prolongada
  • Uso de ciertos medicamentos: diuréticos, inhibidores de bomba de protones y algunos antibióticos (aminoglucósidos)
  • Envejecimiento, por menor absorción intestinal y mayor uso de fármacos que interfieren con el magnesio
  • Vómito o diarrea prolongados que hacen perder electrolitos

Quién tiene más riesgo

  • Adultos mayores de 60-70 años, por menor absorción intestinal y uso frecuente de medicamentos que afectan el magnesio
  • Personas con diabetes tipo 2, en especial durante episodios de descontrol glucémico
  • Personas con enfermedades digestivas crónicas que limitan la absorción intestinal
  • Personas con consumo elevado de alcohol de forma sostenida
  • Quienes toman diuréticos, inhibidores de bomba de protones o ciertos antibióticos de forma prolongada
  • Mujeres embarazadas y en lactancia, ya que el requerimiento de magnesio aumenta y el mineral se secreta en la leche materna
  • Personas con enfermedad renal, hiperparatiroidismo o en diálisis, en quienes el manejo del magnesio debe ser siempre supervisado por un médico

Cómo se confirma

La deficiencia de magnesio se confirma con un análisis de sangre que mide el magnesio sérico. Se considera normal entre 1.46 y 2.68 mg/dL; por debajo de 1.46 mg/dL se habla de hipomagnesemia, aunque los síntomas suelen aparecer solo cuando el valor baja de 1.2 mg/dL. Es importante saber que el magnesio sérico no siempre refleja el magnesio total del cuerpo, porque la mayor parte se almacena en huesos y células, no en la sangre. Cuando hay sospecha clínica pero el suero sale normal, puede usarse una prueba de carga de magnesio para detectar una depleción intracelular oculta. El médico suele revisar junto con esto los niveles de calcio y potasio, ya que sus desequilibrios (hipocalcemia, hipocalemia) suelen acompañar a la falta de magnesio.

Qué hacer

  • Consumir con regularidad alimentos ricos en magnesio como verduras de hoja verde, nueces, semillas, legumbres y granos enteros
  • Moderar o evitar el consumo excesivo de alcohol
  • Comentar con el médico si se toman diuréticos, inhibidores de bomba de protones u otros medicamentos que puedan afectar el magnesio, sin suspenderlos por cuenta propia
  • Buscar atención médica si hay síntomas digestivos crónicos (diarrea persistente, malabsorción) que no se han evaluado
  • Solicitar valoración médica antes de tomar cualquier suplemento, en especial si hay enfermedad renal u otras condiciones crónicas
  • Llevar control adecuado de la diabetes, si se tiene, ya que el descontrol glucémico favorece la pérdida de magnesio

Fuentes en la comida

"Verduras de hoja verde oscura", "Nueces y semillas", "Legumbres", "Granos enteros", "Plátano", "Aguacate", "(Nota: son fuentes dietéticas generales de magnesio; su inclusión no implica que basten por sí solas para corregir una deficiencia clínica ya diagnosticada, que requiere valoración médica)"

¿Dónde encontrarlo?

Cuánto aporta una porción habitual y qué parte de la referencia diaria cubre. Referencia usada: 320 mg al día (mujer adulta).

Ver la tabla completa Aquí van ocho. En la tabla están todos los alimentos con dato, con su lugar, la distancia al primero y filtros por origen vegetal o animal.
Calcular cuánto necesitas → Composición: USDA FoodData Central. Porciones caseras aproximadas.
Sobre la sustancia Magnesio Para qué sirve, cuánto se necesita al día y en qué alimentos está →

Cuándo acudir al médico

Busca atención médica pronto si además del cansancio y la falta de apetito aparecen calambres frecuentes, hormigueo persistente, temblores, palpitaciones o latidos irregulares. Las convulsiones o arritmias marcadas requieren atención médica inmediata, ya que indican una deficiencia severa que puede ser una urgencia.

Si no se atiende

  • Calambres y espasmos musculares más frecuentes e intensos
  • Alteraciones del ritmo cardiaco (arritmias)
  • Hipocalcemia e hipocalemia secundarias, que complican aún más el cuadro
  • Convulsiones
  • Posible menor densidad mineral ósea con el tiempo

Aviso importante

Esta información es educativa y no reemplaza el consejo de un profesional de la salud. Una deficiencia se confirma con análisis, no con una lista de síntomas: no empieces ningún suplemento por tu cuenta a partir de lo que leas aquí.

Fuentes

Preguntas frecuentes

¿La falta de magnesio es común en personas sanas?

No mucho. Según Mayo Clinic, la deficiencia por dieta sola es poco frecuente en personas sanas; suele presentarse junto con otras condiciones como diabetes, consumo elevado de alcohol o el uso de ciertos medicamentos.

¿Un análisis de magnesio en sangre normal descarta la deficiencia?

No siempre. La mayor parte del magnesio del cuerpo está en huesos y células, no en la sangre, por lo que el suero puede salir normal aunque exista una depleción interna. En esos casos el médico puede indicar una prueba de carga de magnesio.

¿El embarazo aumenta el riesgo de falta de magnesio?

Sí. Los requerimientos de magnesio suben durante el embarazo y la lactancia, y datos del NIH ODS señalan que buena parte de las mujeres embarazadas en EE. UU. consume menos magnesio del recomendado en su dieta diaria.

¿Puedo tomar un suplemento de magnesio si sospecho que me falta?

Antes de tomar cualquier suplemento conviene confirmar la deficiencia con un análisis y consultarlo con un médico, sobre todo si hay enfermedad renal u otras condiciones, ya que el manejo del magnesio en esos casos requiere supervisión médica.

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