Lactoferrina
También conocida como: Lactoferrina bovina, Apolactoferrina
Proteína de la leche que transporta hierro y se estudia por su papel en las defensas. Se vende para la anemia y para la inmunidad, con evidencia desigual entre ambas.
¿Qué es?
La lactoferrina es una proteína que une hierro, presente en la leche —sobre todo en el calostro—, en las lágrimas y en la saliva. Los suplementos se obtienen de leche de vaca. Su papel biológico conocido es doble: transporta hierro y, al secuestrarlo, se lo quita a las bacterias que lo necesitan para crecer.
¿Para qué sirve?
- Se estudia como alternativa al sulfato ferroso en anemia por deficiencia de hierro
- Se promociona para las defensas y para la salud digestiva
- Se investiga en el equilibrio de la microbiota intestinal
Beneficios
- En varios ensayos, sobre todo en embarazo, corrige la anemia con menos molestias digestivas que las sales de hierro
- Su tolerancia digestiva es su ventaja más consistente
- Aporta hierro sin el sabor metálico ni el estreñimiento típicos del sulfato ferroso
Señales de exceso
- Molestias digestivas leves
- Erupciones y estreñimiento reportados con poca frecuencia
- Al ser proteína láctea, puede dar problema en alergia a la leche de vaca
Fuentes en la comida
Dosis diaria recomendada
- No existe una dosis establecida
- Los ensayos en anemia han usado con más frecuencia entre 100 y 200 mg diarios
- Como no es un nutriente esencial, no tiene ingesta recomendada
Formas en suplementos
- Cápsulas
- Polvo
- Incluida en fórmulas infantiles y en productos de calostro
Posibles contraindicaciones
- Evitar en alergia a proteína de leche de vaca
- En anemia diagnosticada, el tratamiento y su seguimiento los define quien lo indica: sustituir el hierro recetado por cuenta propia no es una decisión de suplemento
- No hay datos suficientes de seguridad a dosis altas en embarazo fuera de los ensayos
Aviso importante
Fuentes
Preguntas frecuentes
¿Sustituye al hierro en la anemia?
Hay ensayos, sobre todo en embarazo, donde corrige la anemia con menos efectos digestivos que el sulfato ferroso. Son estudios de tamaño moderado y no todos coinciden. Cambiar un tratamiento indicado es decisión de quien lo indicó.
¿Refuerza las defensas?
El mecanismo es interesante y está descrito en laboratorio. Los ensayos en personas son pocos y desiguales, y no permiten sostener la promesa como se anuncia.
¿Se destruye en el estómago?
Es la pregunta correcta para cualquier proteína tragada. Parte se degrada; se han descrito fragmentos con actividad propia, y por eso el asunto no está tan cerrado como con otras proteínas.
¿Sirve para bebés?
Las fórmulas infantiles la incluyen porque la leche materna la contiene. Cualquier suplemento aparte en un lactante corresponde al pediatra.
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