Falta de vitamina A

También conocida como: deficiencia de vitamina A, hipovitaminosis A, carencia de retinol

La falta de vitamina A es la carencia de un nutriente esencial para ver con poca luz, mantener sanas las mucosas y la piel, y defenderse de infecciones. En su forma más avanzada (xeroftalmia) puede dañar la córnea de forma permanente, por lo que no conviene dejarla pasar.

Señales

  • Dificultad para ver en la oscuridad o al anochecer (ceguera nocturna), suele ser el primer signo
  • Ojos y piel muy secos
  • Manchas blanquecinas o espumosas en la parte blanca del ojo (manchas de Bitot)
  • Sequedad, opacidad o úlceras en la córnea (xeroftalmia avanzada)
  • Infecciones respiratorias o diarreas más frecuentes o más severas
  • Piel áspera o con textura de "piel de gallina" persistente
  • Cicatrización lenta de heridas
  • En niños, menor crecimiento y mayor susceptibilidad a infecciones como el sarampión

Señales tempranas

  • Ceguera nocturna o dificultad para adaptarse a ambientes con poca luz
  • Sequedad ocular leve
  • Piel áspera o reseca de forma persistente

Por qué aparece

  • Dieta con muy poca vitamina A o poco variada en alimentos de origen animal y vegetales de color naranja/verde oscuro
  • Enfermedades que dificultan la absorción de grasas, como fibrosis quística, enfermedad celiaca, enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa
  • Insuficiencia pancreática (la vitamina A necesita grasa para absorberse)
  • Colestasis u otros trastornos que afectan el flujo de bilis
  • Enfermedad hepática crónica o consumo excesivo de alcohol, que altera el almacenamiento hepático de vitamina A
  • Cirugía bariátrica o de bypass del intestino delgado
  • Nutrición parenteral prolongada sin aporte adecuado del nutriente
  • Prematuridad, por reservas hepáticas insuficientes al nacer

Quién tiene más riesgo

  • Bebés prematuros o de bajo peso al nacer, con reservas hepáticas bajas de vitamina A
  • Personas con fibrosis quística: hasta 9 de cada 10 con insuficiencia pancreática pueden tener mala absorción de vitamina A
  • Niños con enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa (se estima que alrededor de una cuarta parte puede verse afectada)
  • Personas con enfermedad hepática crónica o consumo elevado de alcohol
  • Quienes se sometieron a cirugía bariátrica o resección intestinal
  • Personas con nutrición parenteral prolongada
  • Embarazo y lactancia, por el aumento de requerimientos: la deficiencia en estas etapas se ha asociado con mayor riesgo de complicaciones para la madre y el desarrollo del bebé
  • Población infantil en zonas donde la dieta es pobre en vitamina A, donde la carencia sigue siendo una causa importante de ceguera evitable

Cómo se confirma

Se confirma con un análisis de sangre que mide el nivel de retinol sérico, junto con un examen ocular para detectar signos como sequedad de conjuntiva, manchas de Bitot o daño corneal. El retinol sérico puede salir dentro de rango normal incluso con reservas hepáticas bajas, porque el cuerpo prioriza mantenerlo estable en sangre hasta etapas avanzadas; por eso el diagnóstico combina el resultado de laboratorio con los hallazgos del examen físico y, si aplica, con la evaluación de enfermedades digestivas o hepáticas de fondo.

Qué hacer

  • Consultar a un médico si notas dificultad para ver de noche o ves cambios en tus ojos o piel, sobre todo si tienes una enfermedad digestiva o hepática crónica
  • Incluir en la alimentación fuentes de vitamina A y sus precursores: vísceras como el hígado, huevo, lácteos, y vegetales y frutas de color naranja o verde oscuro (zanahoria, calabaza, espinaca, mango)
  • Si tienes una enfermedad que afecta la absorción de grasas (fibrosis quística, Crohn, colitis ulcerosa, celiaquía) o pasaste por cirugía bariátrica, comenta con tu médico si conviene revisar tus niveles de vitamina A de forma periódica
  • No automedicarte con suplementos de vitamina A sin indicación médica: el diagnóstico y la corrección deben basarse en resultados de laboratorio
  • Si estás embarazada o en lactancia y sospechas síntomas, coméntalo con tu médico antes de tomar cualquier suplemento

Fuentes en la comida

Hígado y otras vísceras Huevo Lácteos enteros Zanahoria, calabaza y camote Vegetales de hoja verde oscura como espinaca Mango y otras frutas de color naranja/amarillo intenso
Sobre la sustancia Vitamina A Para qué sirve, cuánto se necesita al día y en qué alimentos está →

Cuándo acudir al médico

Busca atención médica si notas dificultad creciente para ver de noche, ojos muy secos, manchas en la parte blanca del ojo o cualquier cambio en la córnea, especialmente si estás embarazada, en lactancia, tienes una enfermedad digestiva o hepática crónica, o si se trata de un bebé prematuro. La sequedad corneal puede avanzar rápido y el daño puede ser permanente si no se atiende a tiempo.

Si no se atiende

  • Progresión de la ceguera nocturna a xeroftalmia (sequedad severa de conjuntiva y córnea)
  • Úlceras corneales y, en casos avanzados, ceguera permanente
  • Mayor frecuencia y gravedad de infecciones respiratorias y diarrea
  • Mayor susceptibilidad y complicaciones por sarampión
  • En el embarazo, mayor riesgo de complicaciones asociadas al daño del sistema inmune
  • En niños, alteración del crecimiento y desarrollo normal

Aviso importante

Esta información es educativa y no reemplaza el consejo de un profesional de la salud. Una deficiencia se confirma con análisis, no con una lista de síntomas: no empieces ningún suplemento por tu cuenta a partir de lo que leas aquí.

Fuentes

Preguntas frecuentes

¿La ceguera nocturna siempre significa que me falta vitamina A?

No necesariamente; hay otras causas oculares de dificultad para ver de noche. Por eso el diagnóstico requiere un examen ocular junto con un análisis de sangre que mida el retinol, y no debe asumirse solo por el síntoma.

¿Por qué puedo tener reservas bajas de vitamina A aunque mi análisis de sangre salga normal?

El cuerpo mantiene el retinol sérico estable usando las reservas del hígado hasta que estas se agotan bastante. Por eso un nivel normal en sangre no descarta del todo una deficiencia inicial, y el médico puede apoyarse también en signos oculares o en el contexto clínico.

¿Tener una enfermedad digestiva crónica significa que tendré falta de vitamina A?

No de forma automática, pero sí aumenta el riesgo, sobre todo si hay mala absorción de grasas (fibrosis quística, Crohn, colitis ulcerosa, celiaquía) o cirugías que afectan la absorción intestinal. Si tienes alguna de estas condiciones, vale la pena hablarlo con tu médico.

¿Es común la falta de vitamina A en países con acceso a dieta variada?

Es poco frecuente por dieta pobre en estos contextos; cuando aparece, suele relacionarse más con enfermedades que afectan la absorción o el almacenamiento de grasas que con la alimentación en sí.

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