Falta de zinc

También conocida como: deficiencia de zinc, hipocincemia, carencia de zinc

La falta de zinc es una carencia de este mineral traza que el cuerpo necesita para más de 300 procesos: defensas, cicatrización, crecimiento y hasta el sentido del gusto. Suele ser leve y pasar desapercibida, pero cuando es más marcada aparecen infecciones frecuentes, heridas que no sanan y, en bebés y niños, retraso del crecimiento.

Señales

  • Infecciones respiratorias o gastrointestinales que se repiten con facilidad
  • Heridas o cortes que tardan más de lo normal en cicatrizar
  • Cambios en el sentido del gusto, con menos apetito (las alteraciones del olfato son un hallazgo más raro)
  • Piel reseca o con dermatitis alrededor de la boca, ojos o zona del pañal
  • Caída de cabello más notoria de lo habitual
  • Diarrea persistente, sobre todo en bebés y niños pequeños
  • En bebés y niños: crecimiento en talla más lento de lo esperado para su edad

Por qué aparece

  • Dieta con poca ingesta de alimentos fuente de zinc, común en dietas muy restrictivas o basadas casi solo en cereales
  • Enfermedades digestivas que dificultan la absorción, como enfermedad inflamatoria intestinal, enfermedad celíaca o síndrome de intestino corto
  • Alcoholismo crónico, que reduce la absorción y aumenta las pérdidas del mineral
  • Uso prolongado de ciertos medicamentos, como diuréticos tiazídicos, inhibidores de la bomba de protones o penicilamina
  • Enfermedad hepática o renal crónica, que puede aumentar las pérdidas de zinc
  • En bebés, el destete de la leche materna sin una fuente adecuada de zinc, o una rara alteración genética de la absorción (acrodermatitis enteropática)

Quién tiene más riesgo

  • Personas embarazadas y en periodo de lactancia, porque el requerimiento de zinc aumenta y el mineral se transfiere al bebé
  • Bebés, sobre todo prematuros alimentados con leche materna, cuyas reservas de zinc son menores
  • Niños en etapa de crecimiento, por su mayor demanda del mineral
  • Adultos mayores, por menor ingesta y cambios en la absorción
  • Personas con enfermedades digestivas crónicas (enfermedad inflamatoria intestinal, celiaquía, síndrome de intestino corto)
  • Personas con alcoholismo crónico
  • Quienes siguen dietas vegetarianas o veganas estrictas, ya que los fitatos de granos y legumbres reducen la absorción del zinc de origen vegetal
  • Personas con enfermedad hepática o renal crónica
  • Quienes toman de forma prolongada diuréticos tiazídicos, inhibidores de la bomba de protones o penicilamina

Cómo se confirma

La falta de zinc suele valorarse con un análisis de zinc sérico o plasmático en sangre, idealmente en ayuno y en la mañana, aunque este marcador tiene limitaciones y puede alterarse por infecciones, inflamación, hormonas o el momento del día en que se toma la muestra.

Qué hacer

  • Incluir en la alimentación fuentes de zinc como carnes rojas, mariscos (especialmente ostras), pollo, huevo, lácteos, legumbres, nueces y semillas
  • Si se sigue una dieta vegetariana o vegana, poner atención especial a la variedad de fuentes vegetales de zinc y su preparación (remojo o germinado de granos y legumbres puede ayudar a reducir los fitatos)
  • Acudir con un médico para valorar análisis si hay síntomas persistentes, en lugar de autodiagnosticarse o suplementarse sin supervisión
  • En bebés con crecimiento lento, diarrea persistente o irritabilidad que no mejora, acudir con el pediatra para descartar causas nutricionales o raras como la acrodermatitis enteropática
  • Si se toman medicamentos que pueden afectar el zinc (diuréticos, inhibidores de bomba de protones, penicilamina) o hay una enfermedad digestiva, hepática o renal de base, comentarlo con el médico tratante para una valoración integral, sin suspender ningún tratamiento por cuenta propia

Fuentes en la comida

Ostras y otros mariscos Carnes rojas Pollo y pavo Huevo Lácteos Legumbres (frijoles, lentejas, garbanzos) Nueces y semillas Cereales integrales fortificados

¿Dónde encontrarlo?

Cuánto aporta una porción habitual y qué parte de la referencia diaria cubre. Referencia usada: 8 mg al día (mujer adulta).

Ver la tabla completa Aquí van ocho. En la tabla están todos los alimentos con dato, con su lugar, la distancia al primero y filtros por origen vegetal o animal.
Calcular cuánto necesitas → Composición: USDA FoodData Central. Porciones caseras aproximadas.
Sobre la sustancia Zinc Para qué sirve, cuánto se necesita al día y en qué alimentos está →

Cuándo acudir al médico

Conviene consultar a un médico si hay infecciones que se repiten con frecuencia, heridas que no cicatrizan, diarrea que no cede, o si un bebé o niño muestra un crecimiento en talla más lento de lo esperado, irritabilidad persistente o lesiones en la piel alrededor de la boca o el área del pañal. También es importante buscar valoración médica durante el embarazo o la lactancia si hay dudas sobre la ingesta de zinc, y en cualquier caso de enfermedad digestiva, hepática o renal crónica que pueda afectar la absorción del mineral.

Si no se atiende

  • Infecciones respiratorias y gastrointestinales más frecuentes y difíciles de resolver
  • Retraso del crecimiento y del desarrollo en niños si la deficiencia se mantiene en la infancia
  • Complicaciones en el embarazo relacionadas con el desarrollo fetal
  • En bebés prematuros, mayor riesgo de complicaciones como enterocolitis necrosante o retinopatía del prematuro
  • Lesiones de piel más extensas y mala cicatrización de heridas mantenida en el tiempo

Aviso importante

Esta información es educativa y no reemplaza el consejo de un profesional de la salud. Una deficiencia se confirma con análisis, no con una lista de síntomas: no empieces ningún suplemento por tu cuenta a partir de lo que leas aquí.

Fuentes

Preguntas frecuentes

¿La falta de zinc se nota rápido o tarda en dar síntomas?

Depende del grado de la carencia. Una deficiencia leve puede pasar desapercibida por mucho tiempo, mientras que una más marcada puede mostrar signos como infecciones repetidas, mala cicatrización o cambios en el gusto en semanas o meses.

¿Un análisis de zinc en sangre siempre confirma la deficiencia?

No de forma aislada. El zinc sérico tiene limitaciones porque puede alterarse por infecciones, inflamación u otros factores, por lo que el médico suele valorarlo junto con los síntomas y, en algunos casos, con otros marcadores como la fosfatasa alcalina.

¿Las personas vegetarianas o veganas necesitan más zinc?

No necesariamente más cantidad, pero sí más atención a la variedad de fuentes, porque los fitatos presentes en granos y legumbres reducen la absorción del zinc de origen vegetal en comparación con fuentes animales.

¿El embarazo aumenta el riesgo de falta de zinc?

Sí, porque el requerimiento de zinc aumenta durante el embarazo y la lactancia para apoyar el desarrollo del bebé, por lo que es un periodo en el que conviene vigilar la ingesta con orientación médica.

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