Arma tu plato
Agrega lo que comiste y mira qué trae de verdad: cuánta energía, cuánta proteína y qué vitaminas y minerales aporta esa comida.
Toca un pedazo para quitarlo
Equilibrio del plato
Cargado a un lado
Casi todo el plato es de un solo grupo.
- Grasas saturadas: 32 % de la energía
- Faltan verduras y frutas: 0 % contra 50 %
- Cargado a leguminosas y alimentos de origen animal: 100 % del plato
¿Cómo se calcula?
Dos partes y dos descuentos, sin opiniones de por medio. Proporciones (25 %): qué parte del plato, por peso, cae dentro de las proporciones del Plato del Bien Comer. Nutrientes (3 de 23): cada nutriente cuenta entero cuando el plato aporta un tercio de la referencia diaria — lo que le toca a una comida— y en parte si aporta menos.
Se descuenta si el plato pasa el límite de sodio (un tercio del máximo diario de la OMS, 666 mg) o de grasas saturadas (10 % de la energía, criterio de la OPS). Un plato que pasa cualquiera de los dos no puede quedar en el nivel más alto.
Lo que este número no mide: si la comida te conviene a ti. Tampoco entra el azúcar — nuestros datos traen el azúcar total, que incluye el de la fruta y la leche, y castigarlo sería castigar a un plátano. Es una medida de equilibrio, no una calificación de salud.
- Proteína5.3 g
- Grasa13.2 g
- Carbohidratos1.2 g
Proporciones · comparadas con el Plato del Bien Comer
- Salchicha1 pieza · 45 g1
Lo que aporta este plato
Porcentajes de la referencia diaria para ese perfil. Es una comida, no un día completo: no hace falta que ninguna barra llegue al 100%.
De salchicha no tenemos todos los datos en la base del USDA, así que esas barras se quedan cortas.
Los datos de composición vienen de USDA FoodData Central. Esto no es un diagnóstico ni una dieta: es lo que contiene la comida que armaste.
Qué mide el puntaje
Mide equilibrio, no salud. La salud de una comida no cabe en un número, y cualquier intento termina con el sitio repartiendo calificaciones morales a la comida. Lo que sí se puede medir son tres cosas concretas: qué tanto se parece el plato a las proporciones del Plato del Bien Comer, qué tan ancho es el abanico de nutrientes que aporta, y si se pasa de sodio o de grasa saturada.
Las proporciones son las del Plato del Bien Comer mexicano: la mitad del plato para verduras y frutas, un cuarto para cereales y un cuarto para leguminosas y alimentos de origen animal. Por eso unos frijoles de la olla solos sacan poco: no porque el frijol sea malo, sino porque un plato de una sola cosa no es un plato — le faltan las verduras y el cereal que la comida mexicana normalmente le pone al lado.
De dónde salen los límites
El de sodio es el máximo diario que recomienda la OMS —2000 mg— repartido entre las comidas del día: una comida es aproximadamente un tercio, y ése es el umbral.
El de grasa saturada viene del modelo de perfil de nutrientes de la OPS, el mismo en el que se apoya el etiquetado de advertencia de América Latina.
Para el sodio no se usa la regla de la OPS de «1 mg por caloría», aunque exista, porque está escrita para productos empaquetados y sobre un plato entero se comporta al revés: castiga a la comida con pocas calorías. Una ensalada de nopales la reprobaría por ser ligera.
Las cifras de cada alimento salen de USDA FoodData Central, las mismas que ves en cada ficha.
Qué no hace
No sabe cuántas calorías te tocan a ti. Nunca te preguntó tu peso, tu estatura ni cuánto te mueves, así que no calcula porcentajes de tu día — sería inventarlos. Si esa es la pregunta, el lugar es la calculadora de porciones.
No descuenta lo que se pierde al cocinar: el hervor se lleva parte de la vitamina C y de las del grupo B, y freír añade la grasa del aceite. Los números sirven para comparar platos entre sí, no como análisis de laboratorio.
Y un puntaje bajo no condena la comida. Un postre no está mal por no parecerse al Plato del Bien Comer — simplemente no es una comida completa, y el puntaje sólo dice eso.