Falta de selenio
También conocida como: deficiencia de selenio, hiposelenemia
La falta de selenio es rara en personas con dieta variada, pero cuando ocurre afecta la defensa antioxidante del cuerpo, la conversión de hormonas tiroideas y el sistema inmunitario. En casos graves y sostenidos puede derivar en problemas cardíacos o articulares serios, sobre todo en zonas con suelos pobres en este mineral o en personas con ciertas enfermedades.
Señales
- Debilidad muscular y dolor muscular (mialgias)
- Fatiga sin causa clara
- Uñas quebradizas o con manchas blancas
- Cambios en el cabello (más frágil o pérdida)
- Hinchazón (edema) en casos avanzados
- Síntomas de hipotiroidismo: cansancio, piel seca, sensibilidad al frío, cuando coexiste con falta de yodo
Señales tempranas
- Cansancio leve y persistente
- Uñas con líneas o manchas blancas
- Molestias musculares leves sin ejercicio previo
Por qué aparece
- Nutrición parenteral total sin selenio suplementado
- Vivir en regiones con suelos naturalmente pobres en selenio (menor contenido en cultivos locales)
- Enfermedades que reducen la absorción intestinal: Crohn, colitis, enfermedad celíaca, diarrea crónica
- Enfermedad renal en diálisis, que aumenta la pérdida de selenio
- Infección por VIH
- Cirrosis u otra enfermedad hepática crónica, que altera la conversión de selenio a su forma activa
- Dietas muy restrictivas o desnutrición severa sostenida
Quién tiene más riesgo
- Personas en diálisis por enfermedad renal crónica, que requieren vigilancia médica del estatus de selenio
- Personas con VIH, con mayor riesgo de niveles bajos y de complicaciones si están embarazadas
- Personas con enfermedades digestivas que afectan la absorción (Crohn, colitis, celiaquía, diarrea crónica)
- Pacientes con nutrición parenteral total sin selenio agregado
- Personas con cirrosis u otra enfermedad hepática crónica
- Mujeres embarazadas o en lactancia prolongada, por mayor demanda del mineral
- Habitantes de regiones con suelos pobres en selenio, donde los alimentos locales aportan poco del mineral
- Recién nacidos en zonas con deficiencia combinada de selenio y yodo, con riesgo de hipotiroidismo congénito
Cómo se confirma
Se confirma con un análisis de selenio en sangre (sérico o plasmático); el rango de referencia habitual es de 70 a 155 μg/L (equivalente a 8-25 mcg/dL). Este análisis refleja sobre todo la ingesta reciente, así que en algunos casos se complementa con la medición de la actividad de la glutatión peroxidasa en plasma o con selenio en orina para tener una imagen más completa del estatus corporal. La interpretación de estos resultados debe hacerla un profesional de salud, ya que un valor bajo aislado no siempre significa deficiencia clínica.
Qué hacer
- Consultar a un médico si hay síntomas persistentes como debilidad muscular, fatiga o cambios en uñas y cabello, especialmente si hay alguno de los factores de riesgo mencionados
- Incluir en la alimentación fuentes naturales de selenio como nueces de Brasil, pescados y mariscos, huevo, carnes y cereales integrales, según el contexto de cada dieta
- Si se está en diálisis, nutrición parenteral o se tiene una enfermedad digestiva crónica, comentar con el equipo médico la vigilancia periódica de este mineral
- No autorrecetarse suplementos de selenio; el ajuste de cualquier tratamiento debe basarse en resultados de laboratorio interpretados por un médico
- En el embarazo, seguir el control prenatal habitual, donde el médico puede valorar si conviene revisar el estatus de selenio según el caso
Fuentes en la comida
¿Dónde encontrarlo?
Cuánto aporta una porción habitual y qué parte de la referencia diaria cubre. Referencia usada: 55 mcg al día (mujer adulta).
- Atún en aceiteanimal106 mcg
- Atún en aguaanimal94.9 mcg
- Pulpoanimal89.6 mcg
- Tilapia (mojarra) cocidaanimal54.4 mcg
- Huachinango cocidoanimal49 mcg
- Sardinas en lataanimal48.5 mcg
- Pierna de cerdoanimal45.3 mcg
- Salmónanimal41.4 mcg
Cuándo acudir al médico
Si no se atiende
- Enfermedad de Keshan: una cardiomiopatía (daño al músculo del corazón) potencialmente mortal, asociada a deficiencia grave de selenio junto con infección por Coxsackievirus
- Enfermedad de Kashin-Beck: trastorno osteoarticular crónico que afecta principalmente a niños y adolescentes en zonas endémicas
- Hipotiroidismo o bocio, especialmente cuando la falta de selenio coexiste con deficiencia de yodo
- Hipotiroidismo congénito o mixedematoso en recién nacidos en zonas con deficiencia combinada de selenio y yodo
- Mayor riesgo de parto prematuro en mujeres con VIH y niveles bajos de selenio durante el embarazo
- Mayor vulnerabilidad frente a infecciones virales por función inmunitaria comprometida
Aviso importante
Fuentes
Preguntas frecuentes
¿La falta de selenio se puede confundir con falta de yodo o zinc?
Sí, varios síntomas se traslapan, sobre todo los relacionados con la tiroides, porque el selenio y el yodo trabajan juntos en el metabolismo de las hormonas tiroideas. Por eso el diagnóstico no se hace solo por síntomas, sino con análisis específicos para cada mineral.
¿Es común la falta de selenio en México?
En personas sanas con una dieta variada es poco frecuente. El riesgo aumenta en quienes tienen enfermedades digestivas crónicas, enfermedad renal en diálisis, reciben nutrición parenteral, viven con VIH o residen en zonas donde el suelo aporta poco selenio a los cultivos.
¿Qué análisis pide el médico para revisar el selenio?
El más usado es el selenio en sangre (suero o plasma), que refleja principalmente la ingesta reciente. En algunos casos se complementa con la actividad de la glutatión peroxidasa en plasma o con selenio en orina para una evaluación más completa.
¿El embarazo aumenta el riesgo de falta de selenio?
El embarazo y la lactancia prolongada incrementan la demanda de selenio, y en mujeres con VIH los niveles bajos se han asociado a mayor riesgo de parto prematuro. Por eso conviene que el control prenatal incluya la valoración de este tipo de factores cuando el médico lo considere necesario.
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